Dos personas.
Quince minutos.
Una conversación capaz de convertirse en una experiencia memorable
Una experiencia diseñada para cada propósito
Cada conversación es guiada por una metodología propia del Instituto de la Conversación.
Las preguntas se construyen especialmente de acuerdo con el tema, la campaña, las audiencias y los objetivos de cada organización aliada.
De la conversación al contenido
La experiencia se graba y se transforma en piezas audiovisuales editadas, ágiles y listas para compartir en redes sociales, canales internos, eventos, plataformas digitales y campañas de comunicación.
Palabras Pendientes puede adaptarse a conversaciones sobre:
Cultura Organizacional, Liderazgo, Participación, Reconciliación, Relaciones Intergeneracionales, Territorio, Memoria, Ciudadanía, Diversidad, Bienestar, Sostenibilidad y muchos más temas
¿Qué genera
Palabras Pendientes?
Voces reales y contenidos con identidad.
Historias que acercan a las organizaciones con sus públicos.
Conversaciones que fortalecen vínculos y reconocimiento.
Piezas audiovisuales con alto potencial de identificación, recordación y circulación.
Una experiencia participativa que puede integrarse a campañas, eventos y procesos organizacionales
No es una entrevista ni un discurso preparado: es una conversación real, guiada por preguntas diseñadas para profundizar, conectar y generar nuevas perspectivas. El resultado: voces genuinas y contenidos audiovisuales ágiles, cercanos y listos para compartir.
Es una cabina de conversación creada por el Instituto de la Conversación para propiciar encuentros auténticos entre dos personas: compañeros de trabajo, amigos, familiares, clientes, líderes, expertos o personas que apenas comienzan a conocerse. Durante quince minutos, la cabina ofrece un espacio íntimo y cuidadosamente diseñado para escuchar, compartir experiencias y expresar aquello que pocas veces encuentra lugar en las conversaciones cotidianas.
Así funciona: una conversación que trasciende
Uso del estudio y set de grabación totalmente equipado.
Sesión de 15 a 20 minutos de grabación de la conversación.
Acompañamiento de un ingeniero de sonido durante toda la sesión.
Edición de la grabación y carga a una lista de reproducción en Youtube.
Porque lo que no se dice,
queda pendiente.
La iniciativa ha sido desarrollada junto a organizaciones como